120 años de la primera iglesia rusa de la Santísima Trinidad en Buenos Aires ¿Está perdida para la Iglesia Rusa?

PUBLICADA EL 5 OCTUBRE, 2021

Este año, el 6 de octubre cumple 120 años desde la consagración de la primera iglesia ortodoxa rusa construida en el continente Sudamericano.  Cada ciudadano de la capital argentina ha pasado al menos una vez por la calle Brasil, al lado de cúpulas azules con estrellas doradas y cruces ortodoxas. En la fachada hay un letrero, donde se dice en español “Iglesia Ortodoxa Rusa”, y en ruso se indica la jurisdicción: “La Iglesia Ortodoxa Rusa en el Extranjero” (ROCOR en inglés). Las personas que conocen aunque sea un poco la historia de la Iglesia Rusa comprenden de inmediato que no es «la jurisdicción de Moscú», sino de la otra parte de la Iglesia Rusa, que huyó del comunismo soviético. Solo que ahora, lamentablemente, la parroquia que ocupa esta catedral nada tiene que ver con la Iglesia Rusa. Los cristianos ortodoxos fieles no pueden asistir a esta iglesia para rezar. Tampoco ninguno de los cinco obispos ortodoxos de la ciudad de Buenos Aires, incluidos dos obispos rusos, pueden oficiar en ella, porque no es parte de la Iglesia Ortodoxa Canónica, no es reconocida por ningún Patriarcado Ortodoxo Canónico del mundo. Lamentablemente está controlado por un grupo de laicos argentino que voluntariamente se alejaron de la Iglesia Rusa. Los “oficios” están celebrados por personas, prohibidos en ministerio que ya no son sacerdotes… ¿Сomo es posible esto, si al edificio histórico vienen turistas por una tarifa, a quienes dicen que están visitando la Iglesia Rusa?

Pero entendamos todo en orden.

Hechos de la historia del primer templo ortodoxo ruso en Sudamérica

La primera capilla ortodoxa en el continente apareció en 1888, cuando en la Argentina no había más de una docena de rusos, según las crónicas eclesiásticas de aquellos tiempos. La mayoría de los primeros parroquianos eran griegos, sirios, libaneses, serbios, montenegrinos y de otros países Balcanes. Los ciudadanos de aquellos países entonces no tuvieron sus propias capillas y entendieron que solo el Zar ruso pudo mostrar tanta generosidad: donar una iglesia ortodoxa a América del Sur. El Santo Sínodo de obispos en San Petersburgo recibió una petición escrita por representantes de esos pueblos y habiendo recibido la aprobación del Zar Alejandro III, envió el dinero a Buenos Aires, suficiente para comprar un terreno.  Así, el 9 de febrero de 1895 se firmó la escritura de la compra del terreno (que ahora es calle Brasil, 315) «con encargo y para la Iglesia Ortodoxa Rusa establecida en esta capital». En 1898 se inició la obra y duró 3 años. La bendición e inauguración del Templo, bajo la advocación de la Santísima Trinidad, se realizó el 6 de octubre de 1901, en presencia del Presidente de la República, general Julio A. Roca.

Una foto del evento de La bendición e inauguración iglesia de la Santísima Trinidad en 1901

Primeramente la iglesia era parte de la propiedad del Consulado Ruso, pero en 1911 “se hizo el traspaso del dominio de dichas bienes en favor de la Iglesia Ortodoxa Rusa por Escritura del 18 de octubre 1911”, como se dice en uno de los documentos antiguos judiciales. Además, se deja constancia que el templo y los dos terrenos, comprados con él, “son de exclusiva propiedad de “la Iglesia Ortodoxa Rusa en esta capital, en su posesión material y efectiva haciéndole la tradición y transfiriéndole los derechos de dominio”. Después de la terrible revolución rusa en 1917 se dejó de existir el Consulado del Imperio Ruso (el Soviético se fundó solo en 1946). Pero no dejó de existir la Iglesia Rusa: el 1921 el templo de la Santísima Trinidad pasó a la Jurisdicción de la Iglesia Rusa en el Extranjero (ROCOR), organizada por los obispos rusos refugiados del comunismo. Su Sínodo, es decir, concilio de obispos, autorizó en 1926 la formación de un Asociación en Buenos Aires para manejar la parte jurídica de la Iglesia de la Trinidad ante el gobierno Argentino. La llamaron «Asociación Ortodoxa Rusa».

Aquí en este fragmento del Estatuto inicial de la Asociación del año 1926 se menciona la sujeción a y dependencia «canónico-jerárquica» de las autoridades eclesiásticas rusas en Europa (donde entonces se ubicaba el centro de la Iglesia de ROCOR). Al mismo tiempo, se hace referencia a los Santos Cánones, al Concilio de la Iglesia Ortodoxa Rusa de 1918 y al Reglamento para Parroquias aprobado por dicho Concilio. Todo ello es mencionado como elementos que gobiernan y regulan el funcionamiento de la comunidad parroquial en tanto persona jurídica:

El Estatuto original de la Asociación Ortodoxa Rusa del año 1926

El padre Konstantin Izraztsov: lamentable error al final de una fructífera vida

Durante muchos años la parroquia del templo histórico fue guiada por el padre Konstantin Izraztsov, un sacerdote muy talentoso y ambicioso. Además de la iglesia de la Santísima Trinidad en la capital Argentina, él construyó varios templos en el continente y fue muy respetado como por el gobierno nacional tanto por los obispos rusos del Santo Sínodo.

Pero en 1941, al disparase la Gran Guerra en Europa y la URSS, el reverendo padre hizo un gesto chocante para su feligresía: ofició un Tedeum por la victoria de las tropas alemanes. Después de esto una parte de sus feligreses salieron y solicitaron a la Iglesia Ortodoxa en la Unión Soviética que fundaran acá, en Sudamérica, una diócesis, dependiente del Patriarcado de Moscú (que apenas se formó durante la Guerra). Así en Sudamérica apareció otra diócesis rusa, que no se comunicaba con la diócesis rusa “del Extranjero” por razones políticas durante varias décadas.

Después de la Segunda Guerra Mundial a la Argentina llegó una gran ola de exiliados rusos desde Europa, con unos sacerdotes entre ellos.  Entonces, el Santo Sínodo decidió completar acá la diócesis por todas las reglas, habiendo enviado para eso al arzobispo Panteleimon a Buenos Aires en 1948. El padre Konstantin, ya era muy viejo:  más de 80 años. Quizás este hecho fue la causa que actuó otra vez de manera no adecuada: no aceptó ni al arzobispo, ni a los sacerdotes recién llegados, no quiso oficiar con ellos ni someterse al arzobispo. En el fin de su vida armó una gran división en nuestra diócesis, de la cual estamos sufriendo hasta ahora.  A pesar de la prohibición estricta de parte del Primer Jerarca de la Iglesia Rusa Extranjera, Su Beatitud metropolitano Anastasio, hizo reformas anticanónicas en el Estatuto de la Asociación Ortodoxa Rusa, borrando casi toda mención a una dependencia jerárquica y canónica con la claridad que lo hacían los documentos originales, convirtiendo la iglesia jurídicamente en un club de laicos, donde clérigos no tienen ninguna poder  formal o ventaja. Actuó así para mantener los bienes eclesiásticos  en los manos de sus parientes y seguidores. Fue una violación muy grave de los cánones principales de la Iglesia Ortodoxa, según los cuales el dueño de los bienes eclesiásticos es siempre la Iglesia, a través de la administración de obispos.

Su Eminencia Metropolitano Anastasio

El padre Izraztsov lo hizo ya estando prohibido en el ministerio por el Santo Sínodo por serias irregulares en el manejo de la propiedad eclesiástica. Entonces, en aquel momento ya no era el “representante de la Iglesia Rusa” como inscribió en los documentos. De tal manera el ex padre Izraztsov engaño al gobierno Argentino y toda la colectividad rusa, continuando oficiando aun encontrándose bajo prohibición y habiendo tomado ilegalmente el templo, construido por la Iglesia Rusa Ortodoxa, como una posesión privada.  El Sínodo trató de salvar la reputación del prestigioso clérigo. Varios jerarcas, incluso el más cercano arzobispo Teodosio de Brasil y el mismo beato metropolitano Anastasio le envió varias cartas y telegramas , tratando convencerle a entrar en razones. Le propusieron dejar todos los inmuebles adquiridos para la iglesia como su propiedad privada, a excepción de los templos. Pero el padre Konstantin fue negativamente influenciado por personas interesadas, y murió estando prohibido en sacerdocio por el Decreto del metropolitano Anastasio.

Después del cambio ilegal del Estatuto de la “Asociación Ortodoxa Rusa”, la parroquia  de la Santísima Trinidad también ilegalmente, sin permiso de su Sínodo, violando todos los cánones eclesiásticos, se pasó a la cismática «metrópolis Norteamericana«. Primeramente, el territorio de aquella diócesis, fundada ante la revolución rusa, no incluía América del Sur. Y además, después de su salida de la Iglesia Rusa, no fue reconocida por ninguna Iglesia Ortodoxa. El traspaso de la catedral en Argentina a la metrópolis, nunca fue registrado en el Ministerio RREE y Culto Argentino, ocultando esta situación a las Autoridades Argentinas por temor a las escandalosas consecuencias que pudiesen surgir. Sin embargo, el Archivo del Sínodo en Nueva York guarda prolijamente toda la documentación sobre los dichos eventos. Tanto como el archivo de la Catedral de la Resurrección.

Formación de la Diócesis Argentina

El Sínodo en NY: 75 East 93 Street

Así los sacerdotes rusos junto con su obispo ruso, asignado para Argentina, se quedaron sin templo y tuvieron que alquilar varias casas como sus templos temporales hasta que pudieron edificar su propia catedral de la Resurrección en la calle Nuñez en 1960. Para manejar los bienes de la diócesis tuvieron que formar otra personería jurídica: la Congregación Ortodoxa Rusa, ya que la Asociación fue tomada por los separatistas. Sin embargo, ambas Entidades, tanto la Asociación como la Congregación están registradas hasta la actualidad en el Ministerio RREE y Cultos dentro de la jurisdicción de la Iglesia Ortodoxa Rusa en la Argentina dependiente del Sínodo ROCOR en Nueva York, a donde se mudó desde Europa en 1950, con la Dirección exacta: 75 East 93 Street. No existe otra Iglesia Ortodoxa Rusa del Extranjero en Argentina, registrada oficialmente en Argentina.

En 1961 el párroco siguiente de la Santísima Trinidad, el padre Teodóro Formanchuk, siguiendo la voz de su conciencia devolvió la iglesia a su jurisdicción canónica de la Iglesia Ortodoxa Rusa en el Extranjero – ROCOR. El mismo pidió aceptarlo junto con la parroquia como parte de la Diócesis. Fue una gran fiesta para todos los rusos “blancos” (es decir, anti-comunistas): desde entonces, durante 46 años, todos ellos formaron una sola diócesis y pudieron venir a rezar en todos los templos de la diócesis.

La placa en la Catedral de la Santísima Trinidad

Lamentablemente, el Estatuto de la Asociación no fue restaurado y se quedó tergiversado por el ex padre Izraztsov, a pesar de la lucha por eso de parte del arzobispo Atanasio. Por fin, para “preservar la Paz” el Santo Sínodo tomó a la rebelde parroquia de la Santísima Trinidad en subordinación directa a el mismo, sin obispo local. Eso sucedió en 1972.

En los años 50-70 la parroquia de la Catedral de la Santísima Trinidad tuvo un litigio con  la diócesis del Patriarcado de Moscú. El proceso duró casi 20 años. Finalmente las autoridades judiciales argentinas denegaron la demanda, basándose en el hecho que en la Catedral se efectuaban oficios religiosos por parte de la Iglesia Rusa Ortodoxa del Extranjero. 

Hasta hoy el día una placa que está en la Catedral de la Santísima Trinidad da testimonio del hecho que el templo forma parte del reconocimiento de «patrimonio histórico» establecido por Ley del Congreso Nacional, dentro de la jurisdicción de la Iglesia Ortodoxa Rusa en el Extranjero.

Cabe destacar, que en la actualidad no se cumple dicha circunstancia, ya no hay oficios religiosos de la Iglesia Rusa en la Catedral, por lo tanto, se han iniciado las gestiones correspondientes ante las Autoridades nacionales para resolver esta penosa situación.

Reconciliación con el Patriarcado de Moscú

Curar la división dolorosa entre las dos partes de la Iglesia Rusa siempre fue un permanente deseo de los creyentes rusos en el exilio. El Consejo Parroquial de la Catedral de la Resurrección en Buenos Aires, de la Diócesis Argentina de la ROCOR, ya en 1949 había señalado que cuando se produjera la reunificación de las dos partes de la Iglesia Ortodoxa Rusa, la Iglesia de la Santísima Trinidad volvería a pertenecer a la totalidad de la Iglesia Rusa. Aquel Consejo Parroquial también indicó señales objetivas de cuándo sucedería esto: cuándo reviva el repique de campanas en toda Rusia.

¡Y este momento histórico llego en 2007! El Santo Sínodo de Obispos de la Iglesia Ortodoxa Rusa en el extranjero, con sede en Nueva York, reestableció en el mes de mayo del año 2007 las relaciones canónicas de la Iglesia Ortodoxa Rusa en el Extranjero con el Patriarcado de Moscú, que habían sido interrumpidas en el año 1927, durante la época del comunismo. Tal restablecimiento se logró luego de un largo proceso de negociaciones, conservando la Iglesia Rusa en el Extranjero completa autonomía administrativa.

El 17 de mayo de 2007: El Patriarca Alexis II de Moscú y el Primer Jerarca de la ROCOR metropolita Laurus firmando el Acta de la Comunión Canónica

IV Concilio de la Iglesia Ortodoxa Rusa en el Extranjero

Un año antes de este evento histórico, en 2006 en la ciudad de San Francisco USA se llevó a cabo el IV Concilio de la Iglesia Ortodoxa Rusa en el Extranjero donde se discutió y se aprobó la reconciliación y restablecimiento de las relaciones canónicas con el Patriarcado de Moscú. Es impresionante ver la mayoría absoluta de los votos “a favor” en la votación final. Asimismo un sacerdote de Brasil, quien era muy resistente oponente a las decisiones del Concilio fue encargado registrar las votaciones.. Entre los huéspedes honorables participó el santo metropolita Amfilohije (Radovich), autoridad altísima para todas las Iglesias en Sudamérica. El bendijo la reconciliación fraternal de ambas partes de la Iglesia Rusa.

El beato metropolita Amfilohije en el IV Concilio de la Iglesia Ortodoxa Rusa del Extranjero en San Francisco
2006. San Francisco

El hijo del párroco de la Catedral de la Santísima Trinidad sacerdote  Alejandro estuvo presente como delegado de parte de Sudamérica y afirmo también el reconocimiento pleno de las decisiones del IV Concilio. Los parroquianos  porteños recuerdan que antes de la partida al Concilio él y otro sacerdote, cura párroco de la parroquia en Villa Ballester habían anunciado a su feligresía: “Estamos contra la Unión con Moscú, pero en caso de que el Concilio lo acepte, reconoceremos el resultado!” Pero al regresar a Buenos Aires desconocieron el resultado y las decisiones del Concilio y uniéndose con un disidente del Santo Sínodo, el excomulgado ex metropolitano Agafángel (Mykhailo) Pashkovski, crearon una triste división en el seno de la Comunidad rusa en Argentina, mediante ardides y engaños a la feligresía local, que lamentablemente perdura al día de hoy.

El mayor fraude de este grupo cismático es engañar a la comunidad, denominándose parte de la Iglesia Ortodoxa Rusa. La verdad es que ellos abandonaron la misma y pretenden con esta mentira conservar los templos, pero desconocer las normas canónicas ortodoxas. Las Autoridades Argentinas competentes reconocen dentro de la Iglesia Ortodoxa Rusa en Argentina únicamente las Diócesis de ROCOR y del Patriarcado de Moscú.

Toda mención a la Iglesia Ortodoxa Rusa en Argentina de cualquier persona o entidad, ajenas a dichas diócesis, constituye una penosa mentira. Ya en 2009, según el Dictamen del Ministerio RREE y Culto quedó advertido este grupo cismático, que las Autoridades les recomendaban formar una nueva entidad. Pero que no podían hacer uso ni del nombre, ni de las propiedades de la Iglesia Ortodoxa Rusa en Argentina.

Tesis de Doctorado sobre el Régimen Jurídico de los Ministros Religiosos en Argentina

Gracias a Dios, actualmente el Ministerio de Cultos argentino emplea a verdaderos profesionales que conocen los cánones de las iglesias de todas las jurisdicciones, conocen la historia de la iglesia y tienen una excelente experiencia en distinguir al verdadero clero de los impostores.

Los principios históricos para distinguir las denominaciones de varias comunidades religiosas han sido desarrollados y descritos en detalles por especialistas hispanos. En 2018, la Universidad de Madrid fue defendido el Tesis Doctoral sobre el Régimen Jurídico de los Ministros Religiosos en Argentina. Allí, a partir de la página 50, se describe los principios de organización de la Iglesia Ortodoxa canónica, y luego hay un capítulo sobre los principios de organización de comunidades protestantes. Este trabajo está disponible gratuitamente en Internet. Cualquier persona interesada puede estudiar en detalles la cuestión: ¿Si una comunidad eclesiástica, que ha rechazado la autoridad episcopal como su administración principal, entonces, puede llamarse «ortodoxa»?  Hasta ahora, no ha habido tales ejemplos en la historia de la Ortodoxia mundial (y en el protestantismo abunda). Entonces, llamando a su Asociación «Ortodoxa», los cismáticos argentinos una y otra vez engañan a la gente Argentina. En el Estatuto de la Asociación aún redactado por del padre Izraztsov, como vemos en la foto abajo, se indica su objeto principal como «mantener el culto de la Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa Rusa en la Republica Argentina«, pero no se puede cumplirlo estando fuera de la Iglesia Ortodoxa.

El Estatuto actual de la «Asociación Ortodoxa Rusa» del año 1949, registrado por el padre Izraztsov

Situación actual de la Catedral de la Santísima Trinidad

El último párroco del templo Valentin Iwazsevicz murió estando prohibido en el ministerio. Su hijo no pudo hacerse párroco nuevo porque también estuvo prohibido, pero se autoproclamó así. Varias veces el bendito metropolita Amfilohije habló con él, convenciéndolo  arrepentirse y someterse a obediencia a su Obispo legal, Juan de Caracas y Sudamérica, pero cada vez al irse Monseñor Amfilohije de Argentina, el clérigo suspendido incumplió sus promesas.

Durante 10 años el Santo Sínodo de la ROCOR esperó su arrepentimiento, pero al pasar ese plazo de gracia, le sacaron su rango sacerdotal para siempre. El mismo metropolitano Hilarión quien le había ordenado como sacerdote en 1996, firmó en 2017 el Decreto de privación de su Sacerdocio. El mismo Sínodo, delante del cual él había jurado fidelidad besando la Santa Cruz, le privó del honor de oficiar en el altar, y no tiene ninguna otra consagración de parte de la Iglesia Ortodoxa. ¿Cómo entonces, ese ex-clérigo, ahora laico puede contarse sacerdote?…Habiendo aprendido hablar en ruso y teniendo la apariencia de un «batyushka» (padrecito) ruso, él a veces atrae la simpatía de la gente y algunos de ellos apelan por él. ¿Y él mismo? Antes de su privación del sacerdocio recibió aviso con un plazo de apelación, y prefirió no apelar… Acaso eso puede combinarse con la hipocresía en sus entrevistas, que “no hemos unido todavía…estamos pensando”.

¿Pensando de que?

foto desde La Nación

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.